LOS PENSAMIENTOS DEL MINISTRO GALLARDON
Las palabras del Ministro Gallardón para defender la modificación de la conocida como Ley del Aborto se han intentado justificar en base, fundamentalmente a dos argumentos, uno que responden a un exceso verbal, otro que lo que realmente ha pretendido es defender los derechos de maternidad. Pues ni uno ni otro. Quien haya visto los hechos por tv habrá comprobado que el ministro leía, es decir, su respuesta era fruto de la meditación.
Que la intención del ministro era defender los derechos de maternidad tampoco queda claro, tan poco claro que no se corresponde con su acción de gobierno, porque si de verdad Gallardón quiere defender que las mujeres podamos decidir ser madres, deberá defender que también queramos No serlo. Y como mejor que las palabras son los hechos, tanto como le preocupa la maternidad que empiece a trabajar en lo que a él le corresponde. Tarea tiene. Que empiece por retirar una reforma laboral que elimina derechos de conciliación y facilita el despido de mujeres; que defienda la actual regulación de la píldora postcoital para evitar embarazos no deseados; que persiga por injusta e ilegal la discriminación salarial; que exija el cumplimiento de la representación paritaria entre mujeres y hombres en los órganos de gobierno nacionales, autonómicos y locales; que asegure y garantice el cumplimiento de la Ley de Igualdad en todos los ámbitos; que exija la aplicación del principio de igualdad entre mujeres y hombres en la aplicación del derecho por los Juzgados y Tribunales; que exija a los gobiernos autonómicos y locales del Pp que se mantengan los servicios públicos para la conciliación, o que garantice a todas las mujeres su derecho a decidir sea cual sea su decisión.
Esperamos que el ministro Gallardón rectifique y, cuando menos, pida disculpas por sus palabras, y si no lo hace que la Ministra Mato aclare la posición del Gobierno del PP, de no hacerlo se convertirá en cómplice de un pensamiento, cuando menos, indecente.
Marisa Tena Hidalgo
FRENTE A LA REFORMA LABORAL
LUCHA FEMINISTA
Antes de ser Ministra, Bañez reivindicaba el importante papel de las mujeres pidiendo que “sea la protagonista de la salida de la crisis, del crecimiento económico y del empleo”.
Unos meses después, siendo ya Ministra, no solo se ha olvidado de darnos el papel protagonista que reclamaba, se ha olvidado, incluso de nuestra existencia y de la necesidad de consolidar algunos de los incipientes derechos que se nos han reconocido a lo largo de los últimos años.
El Real Decreto Ley de reforma de mercado laboral no es bueno para la clase trabajadora, pero es especialmente negativo para las mujeres.
Todo el mundo, menos el PP, coincide en que esta reforma generará más paro, que introduce prácticamente el despido libre y barato cuando no gratuito, que cambia el sentido y principios esenciales de la contratación dejando el contrato, su interpretación, vigencia o mantenimiento de las condiciones pactadas en una sola de las partes o que permitirá el despido de quien tenga problemas de salud.
Pero, ¿ afecta esta reforma de manera distinta a las mujeres?
Partamos de una realidad: Las mujeres somos casi el 60% de las personas paradas en Extremadura, porcentaje que se incrementa en los tramos de edad de entre 25 y 45 años y de más de 45 años.
Ante esta situación parecería lógico pensar que se adoptaran medidas de acción positiva, sin embargo al gobierno del PP solo se le han ocurrido dos maneras de dinamizar el empleo de las mujeres, una orientándonos hacia el autoempleo, y otra incentivar con algo más de mil euros al año la contratación de mujeres mediante bonificaciones. Claro, que la diferencia económica entre la bonificación por contratar a una mujer con la bonificación por contratar a un varón apenas supone una diferencia de 400 euros anuales, y además se exige que la contratación se produzca en sectores donde las mujeres están subrepresentadas. Vamos, que ya vemos al empresariado estimulado por una subvención mileurista.
La otra opción, la del autoempleo, es ignorar la realidad a la que las mujeres nos hemos enfrentado en cada ocasión en que hemos querido desarrollar nuestra actividad emprendedora. Si en los tiempos de bonanza, cuando la banca ofrecía a los varones más de lo que pedían, esa misma banca ponía objeciones a la financiación de proyectos liderados por mujeres, ¿ de verdad alguien se cree que las cosas han cambiado para mejor? ¿de dónde obtendremos las mujeres la financiación necesaria? ¿ a qué autoempleo se refieren?
¿Y qué ha pasado con las medidas para la conciliación?
Pongamos juntas las reformas y los anuncios realizados por el gobierno del PP: si se reducen las ayudas y recursos para la dependencia, si se eliminan o reducen permisos y derechos laborales relacionados con la conciliación, si la paridad en los gobiernos y en los órganos de dirección de los partidos de gobierno empieza a ser una espejismo, si se cuestiona nuestro derecho a decidir, el resultado está claro, acabamos de hacer un viaje en el tiempo, un retroceso que no debemos ni queremos permitir.
POR NUESTRO DERECHO A DECIDIR
La beligerancia frente a nuestro derecho a decidir sobre la maternidad no cesa, y aprovecha cualquier ocasión para volver a intentar imponer criterios y creencias personales por encima del derecho mismo.
Como ya es sabido hemos venido trabajando por el reconocimiento de este derecho, pero también porque se establezcan los recursos necesarios para prevenir embarazos no deseados, para que se instaure una adecuada educación sexual, para que ninguna mujer sea culpabillizada por tomar una u otra decisión.
Se ha suscitado en Mérida una nueva polémica a consecuencia de una obra de teatro con tintes contrarios a este derecho, y hay quien ha aprovechado la ocasión para volver a poner en cuestión este derecho. Nadie cuestiona la libertad de expresión, cada cual puede pensar lo que quiera y decidir ejercer o no un derecho que la ley le reconoce (eso pertenece a la esfera de lo privado y por tanto nada que decir), pero otra cosa es el papel que deben jugar las instituciones, unas instituciones que nos representan a todos y todas, a quienes estamos a favor del derecho a decidir y a quienes están en contra, y que por tanto deben abstenerse de confundir lo institucional con lo personal o partidista. Sabemos que es una delgada línea, pero al fin y al cabo un punto de respeto necesario si queremos evitar confrontaciones innecesarias.
A lo largo de los años se han dado ya todos los argumentos posibles de por qué es nuestro derecho y de cómo es necesario que esté garantizado su ejercicio con todas las garantías, si es necesario seguiremos haciéndolo, como siempre desde el respeto y la tolerancia hacia quienes no piensan como nosotras. El mismo respeto y tolerancia que les exigimos a los/as demás.
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EL MACHISMO MATA, CRIMEN MACHISTA EN ZAFRA
Vaya por delante nuestra más enérgica repulsa y nuestra solidaridad y afecto a la familia y amistades de C.A.D. La violencia de género no entiende de edad, ni de territorios, ni de condición personal o social de las mujeres. Los casos de violencia de género denunciados aún siguen representando un escaso porcentaje sobre la realidad de la violencia que diariamente viven miles de mujeres. A estas dos reflexiones nos conduce el último crimen machista sucedido en Zafra. Todos y todas conocemos casos en que las mujeres viven un auténtico infierno en su propia casa, sabemos que para muchas su hogar se convierte en el lugar más peligroso, pero también sabemos que salir de esa situación no puede depender sólo de la actuación de las mujeres. Por eso hemos venido manteniendo que si la denuncia es importante para romper el ciclo de violencia, no puede sin embargo ser el único instrumento que abra el camino de la protección, que en muchas ocasiones exigir la denuncia es condenar a cientos de mujeres a seguir soportando una vida de vejaciones y agresiones. Sabemos igualmente que si importante es la protección a las víctimas una vez que han decidido denunciar, tan importante es orientarla y prestarle el apoyo necesario en la fase en que la mujer toma conciencia de su situación y debe decidir sobre el futuro de su vida y la de sus hijos e hijas. Igualmente somos conscientes de la necesidad de trabajar la prevención de la violencia de género desde la formación en igualdad, desde la superación de un modelo social estereotipado y dividido por cuestión de género. En este sentido, se hace necesario recuperar el papel que organizaciones de mujeres especializadas en la materia, hemos venido realizando a lo largo de décadas, reforzando su labor en la prevención y en el apoyo a las mujeres en fase de toma de decisiones. Queremos, por último, hacer un llamamiento al conjunto de la sociedad para que no calle ante situaciones de violencia, para que no se justifiquen estos actos en base al “mal carácter”, “al estado de la mujer” u otras excusas similares. Poner fin a la violencia de género es cosa de todos y todas.
MANIFIESTO 25 DE NOVIEMBRE, DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES
La violencia de género constituye una manifestación brutal de la discriminación de las mujeres, una violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. El asesinato de mujeres continúa siendo una importante lacra social en nuestro país, con casi 80 mujeres asesinadas en lo que va de año, por lo que resulta imprescindible reforzar el compromiso permanente del conjunto de la sociedad civil, administraciones e instituciones para combatir un fenómeno de carácter estructural que tiene sus raíces en la desigualdad, en las relaciones de poder entre mujeres y hombres.
Las cifras ponen de relieve la desigual posición que mujeres y hombres ocupan en la sociedad:
A la vista de la situación anteriormente expuesta, en el convencimiento de que la violencia contra las mujeres solo es posible erradicarla si se consigue la real y efectiva igualdad entre mujeres y hombres, se hace necesario e imprescindible continuar avanzando en favor de esa igualdad contemplando los siguientes objetivos: 1.- Extender los derechos que reconoce la Ley Integral a las víctimas de la violencia machista, sea cual sea la forma en que esta se manifieste (violencia física, psíquica, sexual, privación de libertad, etc, ya se produzca en el ámbito público o privado), y con independencia de la relación existente entre la víctima y el agresor. 2.- Que la denuncia no sea el requisito imprescindible para que se activen los derechos de las víctimas en materia de protección. 3.- Incrementar los programas de prevención de la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones, y en especial aumentar la formación en materia de igualdad y contra la violencia de género en todos los ámbitos sociales, con especial atención a profesionales, al objeto de ir introduciendo en todos los órdenes sociales actitudes que favorezcan el cambio cultural y la acción preventiva. 4.- Integración de la igualdad y de la prevención contra la violencia de género en todas las actuaciones de todas las instituciones públicas. 5.- Puesta en marcha del Consejo Regional de Las Mujeres como organismo de interlocución de las Organizaciones de Mujeres con el Instituto de la Mujer de Extremadura con el objetivo de impulsar la aplicación tranversal de la igualdad de género.
INTERRUPCION VOLUNTARIA DEL EMBARAZO UN AÑO CON LA NUEVA LEY En el debate provocado como consecuencia de la reforma del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo pusimos de manifiesto que esta nueva Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo, aún conteniendo aspectos positivos, producía un retroceso legislativo respecto a la anterior normativa, basado en la restricción del concepto integral de salud acuñado por la OMS. En este sentido, como ya denunciamos en su día, esta nueva Ley no contempla la interrupción sin plazo cuando exista un pronóstico de grave riesgo para la salud física y psíquica de la mujer, dejando así desprotegidas a las mujeres en las situaciones más difíciles, cuando presentan más de 22 semanas de gestación, sin tener en cuenta los riesgos que pueden causarle llevar a término embarazos en casos, por ejemplo, derivados de violación.
UN BENEFICIO MÁS PARA LOS MALTRATADORES
Se veía venir. Llevábamos tiempo diciendo que en esto de la violencia de género, bajo el disfraz de gente “progre” se escondían propuestas más o menos solapadas para ir vaciando de contenido la sanción penal a los maltratadores. No es que nosotras pensemos que la solución a la violencia de género -en cualquiera de sus manifestaciones – sea el Código Penal, lo hemos dicho muchas veces, ni tampoco que una pena más o menos dura vaya a terminar con ella, pero sí somos conscientes de que tiene un carácter disuasorio y, sobre todo reivindicamos la coherencia, y si por las administraciones públicas se ha optado por llevar este tema como opción principal a la vía policial, y judicial no vale ahora buscar subterfugios para ir vaciando de contenido la propia norma.
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